En amplios sectores de la sociedad, las familias, suelen elegir libremente la escuela a la que asistirán sus hijos.
Así queda establecido un contrato social, sustentado en valores compartidos y en una relación de mutua cooperación para sostenerlos. Este factor es importante para el desarrollo integral de niños y adolescentes. Es lo que le otorga significado a una comunidad educativa. Pero debemos poner en evidencia que, familia y escuela son atravesadas por prácticas y valores socioculturales, provenientes de otros agentes socializadores - medios de comunicación, nuevas tecnologías, etc.- que, más de las veces irrumpen abruptamente con mensajes que ameritarían ser procesados por el pensamiento crítico antes de ser incorporados. Esta variable debe ser tenida en cuenta en el momento de analizar los fenómenos sociales que involucran a estas instituciones, para tener una visión amplia, sin reduccionismo y poder arribar a respuestas acertadas.
Familia
Tradicionalmente, el modelo del ciclo de vida familiar “ideal”, presentaba transiciones previsibles y duraciones largas de cada etapa: infancia y adolescencia en familia nuclear completa; matrimonio y hogar de parejas sola hasta el nacimiento de los hijos; familia completa hasta que los hijos se casaran; etc.
Frente a esto, la realidad actual incluye mucha más variabilidad, y sobre todo, temporalidades más cortas… Los niños convivirán solo con su madre si hay divorcio, luego pueden convivir, en una familia nuclear, pero no con su padre biológico sino con la nueva pareja de su madre; etc. se arman y rearman vínculos, esto, más que de “ciclos” nos lleva a hablar “del curso” de la vida, lo cual implica un devenir inestable (Pan y afecto, Elizabeth Jelin).
Estos cambios con frecuencia, traen aparejados nuevos conflictos, que convergen con otras variables y tornan más complejos los problemas. Caben, por lo tanto, respuestas diferentes a los mismos. Esto no resulta sencillo. Pertenecemos a una cultura que tiene una mirada negativa y negadora del y con el conflicto. Por ello es necesario ofrecer recursos para una mejor comunicación.
Escuela
En materia de prevención es necesario abandonar el tradicional enfoque de riesgo que, brindando información sobre consumos, efectos y enfermedades que producen las sustancias psicoactivas y prescribiendo comportamientos,presupone se modificaran las conductas.Dicho modelo preventivo ha demostrado su rotundo fracaso, dejando efectos indeseados como discriminación, temor a hablar del problema, negación. La escuela es un ámbito socialmente legitimado para desarrollar el Paradigma de promoción de salud. Desde este enfoque se considera que la salud es un recurso con el ya contamos - y no una meta a lograr - desde el cual se pueden identificar y estimular los genuinos factores protectores que los seres humanos poseen.El discurso de este modelo denota influencias sociales, culturales y economicas. Es contextualizado, histórico y enmarcado en el tiempo.Apela a la solidaridad, a diferencia del enfoque de riesgo que utiliza el miedo para infundir rechazo, logrando un efecto paralizante y contrapreventivo.
El acompañamiento a la escuela – y a través de ella a docentes, padres, púberes y adolescentes - debe realizarse desde un enfoque interdisciplinario.
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